Las +14,500 ha protegidas bajo REDD+ El Último Hábitat albergan una cantidad asombrosa de flora y fauna, incluidas especies como el jaguar y otras en estado de vulnerabilidad como el tapir y el mono maquisapa.
Además, incluye varios tipos de bosques valiosos, entre ellos los aguajales: humedales con la mayor capacidad de secuestro de carbono de la Amazonía. Todo ello hace de este un ecosistema esencial para la conservación, abriendo oportunidades para la investigación científica sobre la biodiversidad y el valor de los bosques tropicales amazónicos, y el desarrollo de las comunidades locales.

hectáreas megadiversas protegidas
especies de flora y fauna protegidas
familias locales beneficiadas indirectamente
tCO2e evitadas de ser emitidas en promedio al año